
12 Dic Una marcha fúnebre alerta en Bilbao sobre la pérdida global de derechos humanos
La Plataforma 10 Giza Eskubideak, integrada por Alboan, Aletu, Amnistía Internacional, Bizitegi, FEKOOR, Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao, Ongi Etorri Errefuxiatuak, Zubietxe y Lagun Artean, organzió este 11 de diciembre una manifestación singular en Bilbao: un funeral simbólico para reclamar el respeto universal a la dignidad y los derechos humanos.
La marcha partió de la Plaza Moyúa con un féretro escoltado por personas vestidas completamente de negro, con máscaras blancas y portando antorchas que han avanzado por la Gran Vía hasta llega al Ayuntamiento de Bilbao.
El acto, que se inició a las 18.30 horas, iba encabezado por una pancarta con el lema “Hoy más que nunca, derechos humanos”, tras la cual desfilaban representantes de los distintos colectivos que conforman la Plataforma 10.
La movilización quiso visibilizar la “gravedad” de la situación mundial. En este momento existen más de 30 conflictos bélicos activos en el planeta, con “vulneraciones sistemáticas de los derechos más básicos”.
En el manifiesto leído al final, se recordó especialmente los casos de Palestina, Congo, Myanmar, Ucrania, Burkina Faso, Etiopía, Afganistán, Siria, Yemen, Somalia, Mali, Níger, Nigeria, Camerún, Sudán y Sudán del Sur, entre otros.
“Frente a la barbarie, humanidad”
Las entidades convocantes destacaron que “la indiferencia y el silencio nunca pueden ser una opción: frente a la barbarie, elegimos la humanidad. Frente al silencio, la palabra. Frente a la injusticia, la acción”, han proclamado.
El féretro que presidió la marcha simboliza “la muerte de derechos fundamentales que deberían ser universales e irrenunciables, y que hoy están siendo pisoteados en numerosos territorios”.
La plataforma recordó que la defensa de los derechos humanos no puede limitarse a lugares lejanos. También denunció situaciones de discriminación, racismo, pobreza, exclusión, violencia contra las mujeres y barreras que afectan a personas con discapacidad en nuestro entorno más cercano.
Por ello, pidió a las instituciones y a la sociedad civil que refuercen su compromiso con los derechos humanos y que “ninguna vida quede al margen”.
El manifiesto leído frente al Ayuntamiento concluyó con una llamada clara: “Que este mensaje no sea un recuerdo, sino un compromiso activo. Hoy, más que nunca, los derechos humanos son imprescindibles”.


