Exigimos que la vida independiente sea una realidad en el 20º aniversario de la Convención de la Discapacidad

En Fekoor conmemoramos este 3 de mayo el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad con una exigencia a las administraciones públicas: que el derecho a una vida independiente sea una realidad.

Este año, hemos querido poner el foco en las preocupaciones que más condicionan el futuro de la juventud del colectivo, sin olvidar la deuda histórica que la sociedad mantiene con todas las personas con discapacidad.

El director de Fekoor, Javier Gil, ha recordado que la Convención cambió hace dos décadas la visión de la discapacidad al reconocer a nuestro colectivo como «sujeto de pleno derecho» en lugar de «objeto de cuidados».

No obstante, ha subrayado que “no basta con reconocer derechos en los tratados internacionales, sino que es imprescindible que las administraciones públicas los hagan efectivos mediante leyes adecuadas, recursos suficientes y con la participación activa del movimiento asociativo”.

«Queda camino por recorrer para que cualquier persona tenga las mismas oportunidades de desarrollar su proyecto de vida en Bizkaia», ha incidido.

“Deseo”: una reivindicación generacional

Bajo el lema «Deseos», en Fekoor hemos lanzado una campaña de sensibilización que une la voz de la experiencia con las aspiraciones de las nuevas generaciones.

La campaña traduce los artículos de la Convención a la realidad de la juventud, que reclama un empleo digno donde se les valore por su nombre y capacidad, más allá de los cupos legales.

En cuanto a la vivienda, reivindican un hogar accesible y en un entorno comunitario cercano libremente elegido.

Asimismo, exigen un ocio inclusivo que les permita salir con su «cuadrilla» de forma espontánea y una atención a la salud mental integral que entienda que «no todo tiene que ver con la silla».

Con esta campaña, la federación reafirma su compromiso de seguir luchando para que actos tan cotidianos como ir a trabajar o disfrutar del tiempo libre se realicen en igualdad de condiciones al resto de las personas, así como que se garanticen “apoyos reales como la asistencia personal y la accesibilidad universal”.