
12 May LAS PERSONAS CON FIBROMIALGIA Y FATIGA CRÓNICA DE BIZKAIA REIVINDICAN UN TRATO EQUITATIVO Y RECURSOS INTEGRALES
Eman Eskua, Asociación de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga crónica de Bizkaia, ha reclamado hoy una atención sanitaria, social y laboral “más justa, integral y adaptada” a las necesidades reales de las personas aquejadas por estas patologías.
Con motivo de celebrarse el Día Internacional de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga crónica, personas socias de esta entidad han llevado a cabo una concentración en la Plaza del Arriaga de Bilbao, donde se ha leído un manifiesto en el que denuncian “desigualdades” entre Territorios y piden que estas enfermedades sean “reconocidas y atendidas sin prejuicios”.
Bajo el lema “La fortaleza de la unidad”, la portavoz de Eman Eskua, Nekane Pellicer, ha recordado el camino recorrido desde el primer manifiesto unitario de 2003 y ha puesto en valor las redes de apoyo creadas entre personas afectadas, familias, asociaciones, federaciones y fundaciones.
Según ha subrayado, esa unión ha permitido visibilizar necesidades comunes, denunciar carencias y señalar diferencias en la atención que reciben las personas según el territorio en el que viven.
Eman Eskua advierte de que, “demasiadas veces”, fallan los criterios de equidad e igualdad dentro del sistema público sanitario y social. La asociación considera que la organización de los recursos, la aplicación de protocolos y la atención profesional siguen “condicionadas por sesgos estructurales, culturales e institucionales”.
Esta situación, según denuncia, provoca desigualdades en el acceso al sistema, en la calidad de la atención y en los resultados que obtienen las personas afectadas.
Unidades multidisciplinares en todos los Territorios
Ante esta realidad, la entidad reclama la creación y el refuerzo de unidades multidisciplinares en todos los territorios, con equipos profesionales suficientes y recursos adecuados. Estas unidades, según defiende, permitirían ofrecer una atención integral y mejorar el abordaje de enfermedades que afectan de forma importante a la vida diaria, familiar, social y laboral.
La asociación también pide más investigación para avanzar en la prevención, el diagnóstico y los tratamientos. Además, reclama una Atención Primaria y Especializada “de calidad, mejor conectadas entre sí, con profesionales que cuenten con formación, tiempo y recursos para atender de manera adecuada”.
El manifiesto insiste en la necesidad de incorporar terapias psicológicas y sociales que ayuden a afrontar los cambios que provocan estas enfermedades en la vida cotidiana. La fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica pueden afectar al descanso, la energía, la movilidad, las relaciones, el empleo y la participación social.
Apelación a instituciones y empresas
En el ámbito laboral, Eman Eskua apela a instituciones, empresas, sindicatos y comités de empresa para que faciliten adaptaciones como horarios flexibles, descansos o ajustes en la organización del trabajo. La entidad alerta de que, sin estas medidas, muchas personas pueden quedar fuera del mercado laboral.
La asociación también muestra su preocupación por las denegaciones de discapacidad o incapacidad en casos en los que existen informes de profesionales especialistas. Por ello, reclama resoluciones “bien motivadas y ajustadas a la realidad de cada persona”.
Eman Eskua reivindica, además, el papel de las asociaciones como activos de salud y como aliadas del sistema sanitario y social. La entidad destaca su labor en el acompañamiento, el apoyo mutuo y la promoción de hábitos saludables.
Por último, reclama campañas de información y sensibilización para eliminar prejuicios, sesgos de género y estigmas que todavía rodean a estas enfermedades. La asociación denuncia que la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica siguen siendo vistas, en ocasiones, como enfermedades “sospechosas”, lo que aumenta la invisibilidad y dificulta el reconocimiento de las necesidades de quienes conviven con ellas.
Eman Eskua cierra su manifiesto con un mensaje claro: las experiencias de tantas personas, en tantos ámbitos y territorios, no pueden ser ignoradas. “Algo falla en nuestra organización política y social cuando la percepción de la realidad y las vivencias de tantas personas coinciden”, concluye la entidad.


