Bajo el lema «Mi familia es mi decisión», Elkartean ha hecho público un manifiesto este 15 de mayo para exigir que se respete la autonomía de las mujeres con discapacidad física en sus proyectos de vida.
La organización denuncia que, a pesar de lo recogido en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, persisten prejuicios y miradas paternalistas que actúan como un «muro de capacitismo». Lexuri Badiola, técnica de la entidad, incide en que la comunicación sanitaria debe dirigirse directamente a las mujeres, respetando su protagonismo en la toma de decisiones sobre su propio cuerpo.
Demandas clave
Transformación de la atención ginecológica y obstétrica con espacios accesibles.
Igualdad en los procesos de adopción y acogimiento.
Recursos humanos y técnicos (asistencia personal) diseñados para el apoyo en la crianza.
El manifiesto concluye que el apoyo social y técnico no es un favor, sino un pilar de justicia social para asegurar que cada mujer pueda formar un hogar con total libertad.