Hay luces y sombras en la nueva Ley de Dependencia y exigimos traducir la financiación del Cupo en hechos reales

La norma se queda corta para la vida independiente y exigimos reformas urgentes en cuatro áreas

En Fekoor hemos realizado una valoración con «luces y sombras» de la nueva Ley de Dependencia que ha entrado hoy en vigor. Si bien reconocemos los avances teóricos para alinearse con la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ha advertido de que «ya no hay excusas» e insta a las instituciones vascas a traducir el nuevo blindaje económico en “hechos reales” y en una «verdadera vida independiente».

El reciente acuerdo del Concierto Económico eleva la aportación del Estado para la financiación de la dependencia del 11,7% actual al 50% a partir de 2027, con una inyección de 280 millones de euros en 2026 y más de 400 millones anuales posteriores vía Cupo.

Ante este escenario, exigimos que, con estos recursos adicionales, la Diputación Foral de Bizkaia desarrolle políticas que fomenten la vida independiente en lugar de destinar los fondos a centros institucionalizados.

Asimismo, la nueva normativa permitirá combinar recursos como centros de día, teleasistencia avanzada y asistencia personal, una demanda histórica de Fekoor.

Mejoras en cuatro ámbitos clave

Pese a los progresos en el marco legislativo, la norma «se queda corta» para garantizar de forma efectiva el derecho a vivir de manera independiente, por lo que exigimos reformas urgentes en cuatro áreas prioritarias.

En relación con la asistencia personal, la ley no establece las condiciones para su despliegue operativo. Por ello, reclamamos dotar a esta figura de una cobertura económica suficiente que se ajuste al coste real de contratación en el mercado laboral, crear Oficinas de Vida Independiente (OVI) públicas que asesoren y medien en la gestión directa del servicio, y regular un marco profesional claro con formación específica y encaje adecuado en la Seguridad Social.

En el ámbito laboral, consideramos que la nueva denominación de los Centros Especiales de Empleo como empresas para la inclusión laboral son un cambio cosmético. La medida no resuelve la brecha de acceso al empleo ordinario, por lo que urge priorizar la inversión en entornos laborales abiertos y accesibles”

Ley de Propiedad Horizontal “insuficiente”

Por otro lado, creemos insuficiente la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal para resolver la situación de miles de personas confinadas en sus domicilios.

En este sentido, exigimos la obligatoriedad de ejecutar obras de accesibilidad en las comunidades vecinales a petición de cualquier residente sin trabas ni límites económicos, junto con la dotación de partidas presupuestarias específicas para adaptar viviendas y la reserva real de pisos adaptados en los parques públicos de alquiler como Alokabide o Bizigune.

Finalmente, hacemos un llamamiento para articular una coordinación sociosanitaria real que integre la atención de la salud y los servicios sociales, evitando así situaciones traumáticas de dependencia severa tras las altas hospitalarias.

Con la financiación estatal del 50% garantizada, las instituciones vascas no tienen justificación para retrasar la transición hacia la vida independiente en la comunidad.